Los sensores son un buen aliado de la salud. Colocados en puntos concretos de la ropa pueden servir para monitorear el estado del cuerpo y trasladar esta información a los médicos

La tecnología está pensada para mejorar la calidad de vida de las personas, para ayudarlas en su día a día y también para prevenir enfermedades. Un ejemplo de ello es la fusión del textil y la tecnología, que ha dado como resultado la ropa inteligente. Con ella se puede estimular el ejercicio, detectar la epilepsia, hasta hay una empresa que está buscando la manera de diagnosticar el cáncer de mama.

La empresa Bioserenity, con sede a Francia, ha desarrollado WEMU, una camiseta y un gorro que utilizan sensores biométricos para detectar la epilepsia. Estos rastrean la actividad del corazón, la contracción muscular y la actividad cerebral para monitorizar los síntomas previos a un ataque epiléptico.

Como explican en Unocero, estos sensores, además, sirven para avisar a los servicios de emergencia: mediante la tecnología Bluetooth envían al smartphone del paciente y a los médicos un mensaje conforme se puede producir un ataque antes de que suceda.

Otro ejemplo de ropa inteligente es un sujetador capaz de detectar el cáncer de mama. Se trata de EVA y está ideado por la compañía mexicana Higia Technologies.

Según explican en Diagnostrum, los tumores cancerosos en la mama provocan un aumento del flujo sanguíneo en la piel que puede producir una variación de temperatura. Es por este motivo que este sujetador inteligente está equipado con sensores que recopilan datos térmicos de la superficie del seno y con los que mapean los patrones térmicos dentro de la mama.

Los fundadores de Higia Technologies avisan de que “EVA no reemplaza una mastografía”, sino que es una herramienta complementaria “que profesionaliza la autoexploración de la mama y pone a disposición de las mujeres a partir de los 25 años de edad un método seguro y confiable para monitorear la salud de sus senos”.

En estos momentos, la sensibilidad de este sujetador es del 87,9% y su especificidad del 81,7. El producto aún no está a la venta pero sus creadores ya se están preparando para continuar realizando pruebas clínicas en México y en el extranjero junto con aliados como Stanford Medicine, el Instituto Mexicano del Seguro Social y AXA Seguros.

Además de ayudar a prevenir enfermedades, la ropa inteligente también está pensada para promover el ejercicio. Un ejemplo de ello es la empresa OMsignal, que fabrica ropa con sensores biométricos que miden el rendimiento y envían los datos vía Bluetooth a una aplicación móvil.

Las camisetas de OMsignal permiten controlar el ritmo cardíaco o contar el número de calorías que se queman. Además, llevan incorporado un GPS y un sensor de respiración.

0 8